La historia del terremoto de 1834 que estremeció a toda la región caribe

Luego de las catástrofes que se han presentado en los últimos días: Huracán Irma, Huracán María, Terremoto en México, Perú y Japón, e aquí una historia de un terremoto que sacudió a toda la costa caribe colombiana.

En 1834 a las 3:00 de la mañana del 22 de mayo, se inició un terremoto en la Costa Caribe colombiana, (incluso se sintió más allá de Cartagena) que dejó “casi todas las edificaciones de Santa Marta en ruinas”. Se dice que una centena de estas quedaron totalmente destruidas. La ciudad experimentó múltiples temblores de tierra hasta el día 10 de junio, siendo la réplica del 25 de mayo la más intensa.

Muy poca información se encuentra de este desastre natural que destruyó a Santa Marta. Podríamos citar como fuentes a Eliseo Reclus, José Catalino Alarcón y Augusto Lemoine.Relacionemos lo acontecido a 3 edificaciones:La Catedral Basílica de Santa Marta sufrió daños considerables. Incluso la sepultura de Simón Bolívar, quedó semi destruida. Y es aquí cuando la tradición oral se enlaza con la realidad. Se registra en los textos y otros dicen que fue necesario que Manuel de Hujueta y Bisáis sigilosamente retirara del sepulcro y escondiera las cenizas de Bolívar pues sus detractores ansiaban arrojarlas al mar. Una carta de agradecimiento de Juana Bolívar, hermana de El Libertador, a Hujueta y Bisáis confirma este hecho.Pero no comparto el término ‘cenizas’ cuando se difunde que: “Pretendían arrojar las cenizas de Bolívar cerca a El Morro”, pues, El Libertador tenía un poco más de 3 años de fallecido a la fecha del terremoto y para ser cenizas este proceso natural toma más tiempo. Desde entonces desapareció o alguien robó el cofrecito con el corazón de El Libertador. En ocasiones la tradición oral es picaresca.Destrucción del Asilo-Hospital de Betania (actual iglesia de San Juan de Dios) regentado por los Hermanos Hospitalarios de la orden San Juan de Dios. Varios años después fue reconstruido gracias a la generosa donación de Antonia Vengoechea de Pimentel.Destrucción de la iglesia de Santo Domingo, ubicado donde se encuentra el Palacio Tayrona, sede de la Gobernación del Magdalena. Durante décadas loa alumnos del colegio mixto de la Presentación que funcionaba en el San Juan Nepomuceno jugaban sus recreos en medio de estas ruinas. Y no fue hasta 107 años después cuando José B. Vives de Andréis, gobernador del Magdalena y Enrique E. González Guerrero, alcalde de Santa Marta, que adquieren el lote con las pocas ruinas de la iglesia que iniciaron la construcción del famoso Hotel Tayrona, actual Palacio Tayrona sede del Gobernador del Magdalena.

Visto en: Elinformador.com

Un artículo de Rafael González Paredes

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