Niños guajiros mueren desde 1943

´500 niños de la Guajira están en el abandono´. Pareciera ser un titular de estos días. Nada nuevo. De no ser porque la noticia corresponde al 24 de Febrero del año de 1943. (!!!)

 El diario “La Prensa” de Barranquilla, nos dice que el periodista de “El Espectador” en Uribia, envía una corresponsal desde Uribia en la que informa que más de 500 niños permanecen en estado de abandono. Denuncia que el hambre azota a los residentes de una manera “implacable” en la que la hambruna, la mendicidad y el paludismo conforman un cuadro aterrador.

Así, la publicación de 1943 muestra la misma realidad de nuestros días: “El hambre diezma a los habitantes de la Guajira…y forma con la mendicidad un cuadro verdaderamente aterrador”.

Si luego de 74 años, el lugar es el mismo; los flagelos del hambre, la enfermedad, la discriminación y las victimas son las mismas, pregunto: qué es lo que no estamos viendo ni considerando en el análisis acerca de lo que ocurre en la Guajira…

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Uno de los factores que podrían despejar un poco la problemática que vive el departamento del norte de Colombia es el aspecto cultural y económico.

El plan de desarrollo nacional diseñado por la administración pública para atacar el flagelo de la desnutrición, no está adaptado a las creencias de las diferentes étnias wayúus.

La Asociación de IPS Indígenas de La Guajira sostiene que la construcción del nuevo modelo de salud que anunció el Ministerio de Salud para esta zona del país debe dar una participación activa a los médicos tradicionales, trabajar desde el contexto del espíritu y mente wayuu y con los sabedores de la tradición medicinal ancestral.

Aparte que es indispensable contar con personal médico y administrativo que maneje los diferentes dialectos de las étnias, para facilitar la comunicación con la población indígena.

Este problema cultural sumado a las sequías, la situación económica del país hermano Venezuela, la extensión del territorio y la corrupción, es el que tiene en jaque a la salud de la niñez del departamento de La Guajira.

Finalizamos el articulo con estas líneas:

Es tanto como decir que los bisnietos de aquellos sobrevivientes de 1943 son los victimarios de los tataranietos de aquellos. ¿Es posible seguir creyendo que todo es imputable a la corrupción y a la negligencia de unos padres? ¿Qué es lo que no estamos viendo?

Visto en: Revista Acta Diurna y El Heraldo.co

Redacción: Boletrapo

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